sábado, 9 de febrero de 2013

Oleadas

Había oído ese día por la noche que en el Cantábrico había olas de hasta siete metros y medio. Al día siguiente, miércoles día 6 de febrero, me acerqué a la costa llanisca. El tiempo era cambiante, de vez en cuando nos regalaba una granizada de bienvenida. Cámara en ristre me dispuse a disfrutar del temporal, no sin cierto riesgo de sufrir un chapuzón. 

Playa del sablón

Las grandes olas chocaban contra los cubos de la memoria. Seguro que este oleaje dejará grabada esta batida


 Algunos curiosos, como yo, se acercaron a ver el espectáculo. Aparentemente el tiempo puede parecer agradable, nada más lejos de la realidad, el frío era considerable el cual hacía que fuera muy abrigado.


En el dique natural que forman las rocas en la playa del sablón, las olas al chocar, hacían un abanico espectacular de enormes dimensiones.


sábado, 2 de febrero de 2013

Raquetada por el Puerto Ventana

En el Puerto de Ventana, las estelas dejadas por los aviones, parecen indicar el camino a seguir

 Poco tiempo después de comenzar la raquetada alcanzamos una hermosa fuente.

Poco después de dejar la fuente, nos encontramos con un cruce en el cuál giraremos a la derecha iniciando una subida que poco a poco nos lleva detrás del peñón de Ventana.

 Detrás del peñón de Ventana, nos tomamos un respiro aprovechado para admirar las hermosas vistas del macizo de las Ubiñas.
Al suroeste, el Pico Morronegro se yergue sobre sobre los demás picos de la cordillera.

 Estaba fresquito, prueba de ello, este árbol, cubierto de hielo
Seguimos raqueteando por la nieve, disfrutando enormemente, de ésta nueva experiencia montañera.

 El paisaje cubierto de nieve, a cada paso, espectacular, con unas vistas increibles
Ni Leonardo di Caprio, ni el rey del mundo, pero apetecía gritarlo

 Cerca ya, de nuestra meta, el Busbudín (1929mts), reposamos admirando el hermoso paisaje.
Ya en la cima del Busbudín. Los huertos del Diablo y el Ranchón blancos de hielo y nieve.

 Al sur, los fontanes y las ubiñas rodeadas de nubes que amenazan cambios.
Gracias a estos instrumentos, inauguramos una nueva forma de conocer y disfrutar la montaña

Panoramica de la vertiente asturiana del puerto Ventana. El pico Ferreirúa, las Llombas, los Chamuergos y el bosque grande, hermoso paisaje para disfrutar

Iniciamos la bajada para alcanzar la pista de Ricabo a Puerto Ventana con paso pausado, pero continuo, pues el tiempo estaba cambiando rápidamente. Pronto nevaría. Un hermoso día.